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Dieta y salud después de las vacaciones

Dieta y salud, una vez que se acaban las vacaciones son muchos/as los que se arrepienten de los excesos cometidos durante los meses de verano.

jornada-portes-obertes-disteco-23-07-2016-17Es frecuente que durante el tiempo de vacaciones consumamos más productos ricos en grasas, más azúcares y más alcohol, lo que a la larga puede tener consecuencias negativas para la salud.

Ahora que todo el mundo parece haber vuelto a la rutina, es tiempo de recuperar los buenos hábitos que se han dejado atrás durante unas semanas.

No se trata únicamente de perder kilos, sino de devolver nuestro organismo a la normalidad, dejando de lado aquellos alimentos que son menos sanos y que pueden hacer aumentar factores de riesgo para la salud como el colesterol o los triglicéridos.

La dieta mediterránea es una de las más populares a nivel mundial.

Este tipo de alimentación aboga por comer de todo, pero moderando las cantidades y dando prioridad a productos propios del clima mediterráneo, como las frutas, las verduras y las hortalizas en buena combinación con las proteínas e hidratos de carbono.

Las proteínas y los hidratos de carbono nos aporta la energía que vamos a necesitar durante todo el día. Es por ello que lo más recomendable es combinar los platos principales de carne, pescado o legumbres con alguna ensalada como acompañamiento.

Para evitar llegar con demasiado hambre a la comida y la cena, lo mejor es hacer cinco comidas a lo largo del día, incluyendo además del desayuno, la comida y la cena un tentempié a media mañana y a media tarde. Mejor si se trata de una pieza de fruta o un poco de jamón, uno de los embutidos con menos grasas.

Mucha gente tiene la mala costumbre de picar entre horas, ingiriendo snacks o dulces de todo tipo. Estos productos, además de engordar, aportan a nuestro cuerpo un buen número de grasas saturadas que no le son necesarias. En estos casos es mejor optar por tomar unos pocos frutos secos.

Se recomienda además moderar la ingesta de alcohol y reducirla en el caso de refrescos azucarados y aumentar en cambio la ingesta de agua.